viernes, 29 de diciembre de 2017

Proyecto Colaborativo "Monumentos del Mundo"

Comparto un mapa de las calas del Parque Natural de Cabo de Gata, en Almería.
https://drive.google.com/open?id=1MAN8weOUMrDBizKNztlN57x_nE4&usp=sharing

PARQUE NATURAL CABO DE GATA-NIJAR

  Una  de  las  zonas  más  desconocidas  de  España  por  su  situación  geográfica,  ha contribuido a preservar aún más sus valores naturales en plena costa mediterránea. Enclavada en  el  litoral  almeriense,  esta  reserva  cuenta  con  abruptos  acantilados  de  hasta  200  metros, ensenadas, playas vírgenes, salinas y arrecifes con una abundante flora autóctona.  


  Destacan  dos valores fundamentales: su carácter semiárido, un espacio protegido en Europa subdesértico y estepario  y  porque  cuenta  con  una  franja  costera  de  50  kilómetros  acantilada  con  fondos marinos muy bien conservados.  

  En esta reserva, además del Parque Natural Marítimo Terrestre existen las figuras de protección:  Zona  de  Especial  Protección  para  las  Aves  y  Zona  Húmeda  de  Importancia  Internacional. La Junta de Andalucía en 1987 declaró este territorio Parque Natural. La sierra del Cabo de Gata constituye la formación volcánica de tipo calco-alcalino más importante de 
la Península Ibérica, alcanzando El Fraile (493 m) su cota más alta. 

  El primer Parque Natural marítimo-terrestre de Andalucía cuenta con una de las costas con mayor contraste de colores y luminosidad,  presidido  por  el  Cabo  de  Gata  con  acantilados  jalonados,  calas  solitarias  y pequeñas, con el clima más árido de toda Europa que recuerda a otros parajes como Oriente Medio  o  el  Norte  de  África.  A  pesar  de  la  aridez,  la  vida  está  presente  en  estos  parajes desérticos  y  volcánicos  con  coladas  de  lava,  donde  las  especies  se  han  adaptado  a  las condiciones más extremas de calor y ausencia de agua dulce. Cerca de la capital almeriense se  encuentra esta reserva, un gran paraje volcánico que se extiende por tres municipios: Almería,  Carboneras y Níjar. 

  Esta reserva discurre por una franja costera donde existen pequeñas calas, con arenas cuyas tonalidades van desde el blanco de las calizas arrecifales y dunas, hasta el gris oscuro de las cenizas volcánicas y fondos transparentes. Un lugar idóneo para el buceo y la fotografía submarina, actividades estas que si bien son de alto interés para el visitante necesitan para su práctica de una autorización ambiental.  El color que domina el paisaje delata la época del año con sus tonalidades vegetales variadas y el colorido de las rocas volcánicas. Una sorpresa más será  la  extraordinaria  capacidad  de  las  plantas  para  sobrevivir  en  este  tipo  de  medios  tan extremos. Hay unas 3.000 horas de sol al año como media y es de los lugares donde menos llueve de la península, (unos 140 mm al año), la temperatura es suave y no suele bajar de los 12º C, con una carencia de invierno térmico.  

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